Eagle, eagle, birdie, casi eagle. 13,14 y 14. 27 minutos para la gloria. Un hombre, Phil Mickelson, un escenario, Augusta National y tres hoyos que cambiaron un torneo y le encaminaron hacia una gran victoria. Uno de los mejores momentos que se han vivido en el golf en los últimos años.
Nos quedaba el vídeo, para tener las imágenes para siempre.
Whisky y golf, Escocia y golf, el sueño de ir a St. Andrews, la admiración por un país y un deporte. Eso, y la imaginación y la paciencia de mi mujer, dieron como resultado este blog. Ahora, más de 700 artículos después, lo dejamos en suspenso para mantener actualizado el canal de golf en EL PAÍS (http://eskup.elpais.com/*golf) que incluimos aquí. También seguimos en Twitter. Aquí queda este ingente trabajo. Gracias a los pocos que lo habéis seguido.
Seguimos actualizando todo en EL PAÍS
Mostrando entradas con la etiqueta Augusta Masters. Mostrar todas las entradas
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16 abr 2010
12 abr 2010
Un Augusta maravilloso: gracias Mickelson
Escribo a altas horas (2.37), más cansado de lo que debería, extenuado y feliz por la victoria de Phil Mickelson en el Masters de Augusta y por haberla podido contar en directo, en una cobertura de casi 40 horas en 4 días, para EL PAÍS a través del twitter de Deportes.
Una imagen para el recuerdo en esa gran victoria de Mickelson, -16 tres por encima de un Lee Westwood al que le volvió a faltar chispa. Una imagen, decía: Mickelson yendo a por el green en el 13, desde la pinaza. "Sabía que necesitaba birdies" ha dicho después. Aquí fue a por el eagle, casi lo consigue. El premio, un golpe de genio que perdurará y que cambió el destino del Masters.
Mickelson ha apuntado a otro: el hoyo 12, gran putt. "Lo recordaba de 2004", ha asegurado tras recibir la chaqueta verde. Fue el principio del ataque perfecto, todos los golpes decisivos ejecutados con seguridad, para una tarjeta sin bogeys y con 5 birdies.
Algunos temblaron cuando estuvo en dificultades en el 17, con un birdie del irredento Westwood. Ya nadie dudará de que puede ganar y dominar. Lefty tenía escrito el guión de una gran historia y lo llevó a cabo. Gracias Phil.
pd: Kim, grandioso en su ataque casi suicida; Couples, inmenso a sus 50 años; Choi, tranquilo, silencioso y humilde; Tiger, con una vuelta positiva en lo general... y más cosas que escribiremos y contaremos en breve. Ahora hay que desconectar. Viva el golf!!!
Una imagen para el recuerdo en esa gran victoria de Mickelson, -16 tres por encima de un Lee Westwood al que le volvió a faltar chispa. Una imagen, decía: Mickelson yendo a por el green en el 13, desde la pinaza. "Sabía que necesitaba birdies" ha dicho después. Aquí fue a por el eagle, casi lo consigue. El premio, un golpe de genio que perdurará y que cambió el destino del Masters.
Mickelson ha apuntado a otro: el hoyo 12, gran putt. "Lo recordaba de 2004", ha asegurado tras recibir la chaqueta verde. Fue el principio del ataque perfecto, todos los golpes decisivos ejecutados con seguridad, para una tarjeta sin bogeys y con 5 birdies.
Algunos temblaron cuando estuvo en dificultades en el 17, con un birdie del irredento Westwood. Ya nadie dudará de que puede ganar y dominar. Lefty tenía escrito el guión de una gran historia y lo llevó a cabo. Gracias Phil.
pd: Kim, grandioso en su ataque casi suicida; Couples, inmenso a sus 50 años; Choi, tranquilo, silencioso y humilde; Tiger, con una vuelta positiva en lo general... y más cosas que escribiremos y contaremos en breve. Ahora hay que desconectar. Viva el golf!!!
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11 abr 2010
Tiger: un día de trabajo en Augusta
Tremendo esfuerzo el de Tiger Woods en el día de hoy en el Masters de Augusta en una jornada espectacular y en la que era muy complicado no descolgarse. ¿Día normal? Le preguntan a Tiger después de su vuelta. "Tres putts tres veces no es para nada normal", responde Tiger en las inmediaciones del green del 18, identificando el problema.
El trabajo ha sido ingente para una vuelta que ha terminado con -2 para -8 en total, a 4 del líder Lee Westwood y con todo por decidir mañana: 5 bogeys y siete birdies en una vuelta con claroscuros y algunos fallos, de putt, desde el tee, que sí se pueden deber a su ausencia de competición.
Ahora bien ¿Alguien se atreve a descartarlo?
Por cierto: ha ganado 14 grandes, ninguno partiendo desde atrás, ninguno sin ser el líder tras 54 hoyos.
El trabajo ha sido ingente para una vuelta que ha terminado con -2 para -8 en total, a 4 del líder Lee Westwood y con todo por decidir mañana: 5 bogeys y siete birdies en una vuelta con claroscuros y algunos fallos, de putt, desde el tee, que sí se pueden deber a su ausencia de competición.
Ahora bien ¿Alguien se atreve a descartarlo?
Por cierto: ha ganado 14 grandes, ninguno partiendo desde atrás, ninguno sin ser el líder tras 54 hoyos.
Y entonces llegó Phil Mickelson
Grandiosa tercera jornada en el Masters de Augusta con un punto de inflexión claro y espectáculo a raudales. Estaba Phil Mickelson con una vuelta en -1, que había empezado bien para luego atascarse, en el hoyo 13, par cinco. Y Gary Van Sickle, por ejemplo, diciendo en el blog en directo de golf.com: "It's quiet, so quiet". Y entonces llega Mickelson y mete el putt para eagle en el 13: -9.
El espectáculo sigue: hierro a green en la golosa bandera del 14: eagle para -11 y convertirse en el tercer golfista de la historia en conseguir dos eagles seguidos en Augusta National. Y luego, en el 15, juega corto de green y tira otro golpazo que a punto está de convertirse en el tercer eagle. Al final, birdie para -5 en tres hoyos, -6 en el día, -12 total.
A todo esto, Westwood no ha flaqueado. A pesar del bogey en el 12 después de una mala salida de la arena del bunker frontal ha sabido sobreponerse y terminar una gran vuelta en -4, -12 en total, líder al final con un golpe de ventaja sobre Westwood. Increíble festival.
Y lo mejor: lo he vuelto a narrar, antes incluso de que empezasen los medios especializados en EE UU, en el twitter de EL PAÍS.
El espectáculo sigue: hierro a green en la golosa bandera del 14: eagle para -11 y convertirse en el tercer golfista de la historia en conseguir dos eagles seguidos en Augusta National. Y luego, en el 15, juega corto de green y tira otro golpazo que a punto está de convertirse en el tercer eagle. Al final, birdie para -5 en tres hoyos, -6 en el día, -12 total.
A todo esto, Westwood no ha flaqueado. A pesar del bogey en el 12 después de una mala salida de la arena del bunker frontal ha sabido sobreponerse y terminar una gran vuelta en -4, -12 en total, líder al final con un golpe de ventaja sobre Westwood. Increíble festival.
Y lo mejor: lo he vuelto a narrar, antes incluso de que empezasen los medios especializados en EE UU, en el twitter de EL PAÍS.
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10 abr 2010
Vieja rivalidad en Augusta
Los primeros puestos de Augusta rescatan del baúl de los recuerdos una de las mayores rivalidades de la historia deportiva: EE UU- Inglaterra y, por extensión, Reino Unido y después el resto de la Europa continental. Hablo, lógicamente, de la Ryder Cup.
Hablando con Juan Morenilla, que ha escrito un artículo sobre el tema en EL PAÍS, le subrayo que desde 1999 no gana ningún europeo y que sólo en 10 ocasiones el título ha ido para Europa. La rivalidad de la Ryder, trasladada en todo su espíritu deportivo y caballeroso al Masters, es otro aliciente para un fin de semana que promete ser antológico.
Hablando con Juan Morenilla, que ha escrito un artículo sobre el tema en EL PAÍS, le subrayo que desde 1999 no gana ningún europeo y que sólo en 10 ocasiones el título ha ido para Europa. La rivalidad de la Ryder, trasladada en todo su espíritu deportivo y caballeroso al Masters, es otro aliciente para un fin de semana que promete ser antológico.
Al ataque en Augusta
La que hay montada en el Masters. Ian Poulter primero con -8, -4 en la segunda jornada, no se pierdan su tarjeta; empatado con él, un Lee Westwood que se ha jugado las barbas en varios tiros a green, como el del 15, un tanto arriesgados; a dos golpes, Anthony Kim. Los primeros puestos del Masters de Augusta antes de la tercera y casi siempre esencial jornada son un catálogo de locos al ataque, de golfistas que sólo ven bandera.
Y por detrás, un Phil Mickelson, también -6, que ha tirado algunos putts asesinos, como ese del 18 para birdie y salir el sábado con Tiger, más viejo, más sabio, pero a veces más suicida también.
La que nos espera este fin de semana. Por cierto, todos los emparejamientos.
Y por detrás, un Phil Mickelson, también -6, que ha tirado algunos putts asesinos, como ese del 18 para birdie y salir el sábado con Tiger, más viejo, más sabio, pero a veces más suicida también.
La que nos espera este fin de semana. Por cierto, todos los emparejamientos.
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Quirós y Augusta
Mientras narraba esta tarde para el twitter de EL PAÍS la segunda y espectacular jornada del Masters de Augusta he empezado a creer que Álvaro Quirós iba a tener su día en Augusta National. Con el birdie al 10 se ponía -3 en el día, par en el total y con buenas sensaciones para el Amen Corner.
Pero he aquí que una mala decisión en la salida del 13 le ha llevado al desastre en ese hoyo y en los demás. La secuencia en los segundos nueve hoyos es desoladora: doble bogey al 13 y cuatro bogeys más para un total de +3 en el día, + 6 en el total, adiós al corte y de nuevo a casa antes del fin de semana. Volvieron las dudas y la falta de conexión con un campo que como insiste siempre Nacho Gervás en Canal + Golf es "inspiracional", si es que el palabro existe.
Quirós sigue siendo toda una atracción en EE UU y ha sido de nuevo el jugador más potente desde el tee de salida. Sin embargo, por ahora, eso no le sirve. Su reacción ha sido infinitamente mejor que la del año pasado y eso muestra madurez y tranquilidad. Esperemos que sepa sacar lo bueno de estas experiencias.
Pero he aquí que una mala decisión en la salida del 13 le ha llevado al desastre en ese hoyo y en los demás. La secuencia en los segundos nueve hoyos es desoladora: doble bogey al 13 y cuatro bogeys más para un total de +3 en el día, + 6 en el total, adiós al corte y de nuevo a casa antes del fin de semana. Volvieron las dudas y la falta de conexión con un campo que como insiste siempre Nacho Gervás en Canal + Golf es "inspiracional", si es que el palabro existe.
Quirós sigue siendo toda una atracción en EE UU y ha sido de nuevo el jugador más potente desde el tee de salida. Sin embargo, por ahora, eso no le sirve. Su reacción ha sido infinitamente mejor que la del año pasado y eso muestra madurez y tranquilidad. Esperemos que sepa sacar lo bueno de estas experiencias.
Tiger Woods responde con juego
Espectacular segunda jornada la vivida hoy en el Masters de Augusta. Un día con toda la emoción y el buen juego propios del fin de semana pero en viernes y con los más grandes ya en liza. Tiger Woods sigue respondiendo a quien quiera verlo con un juego especialmente sólido.
Hoy ha salido a hacer su trabajo y a no perder el torneo en una mala jornada. Al final, -4 en el día para -6 en el acumulado, a sólo dos golpes de los increíbles Lee Westwood e Ian Poulter que, con -4 ha protagonizado la mejor vuelta del día. Tiger, como siempre, ha hecho lo que mejor sabe en Augusta: birdie en tres de los cuatro pares cinco y un solo bogey.
Su solidez coincide con la de Phil Mickelson, -1 en el día para -6 en el acumulado, agarrándose al campo, no perdiendo la cabeza, manteniéndose arriba sin aparente esfuerzo. Si esta es su mala jornada, que se preparen por arriba.
Hoy, los veteranos a los ayer loábamos no han podido con un día duro y de calor. Fred Couples, + 3 en el día para + 3 en el acumulado y Bernard Langer fuera del corte en el que sí está Tom Watson por primera vez en años. Ha conseguido -4 tras dos vueltas con 60 años.
Por cierto, he tenido la suerte de vivirla y contarla en el Twitter de EL PAÍS.
Hoy ha salido a hacer su trabajo y a no perder el torneo en una mala jornada. Al final, -4 en el día para -6 en el acumulado, a sólo dos golpes de los increíbles Lee Westwood e Ian Poulter que, con -4 ha protagonizado la mejor vuelta del día. Tiger, como siempre, ha hecho lo que mejor sabe en Augusta: birdie en tres de los cuatro pares cinco y un solo bogey.
Su solidez coincide con la de Phil Mickelson, -1 en el día para -6 en el acumulado, agarrándose al campo, no perdiendo la cabeza, manteniéndose arriba sin aparente esfuerzo. Si esta es su mala jornada, que se preparen por arriba.
Hoy, los veteranos a los ayer loábamos no han podido con un día duro y de calor. Fred Couples, + 3 en el día para + 3 en el acumulado y Bernard Langer fuera del corte en el que sí está Tom Watson por primera vez en años. Ha conseguido -4 tras dos vueltas con 60 años.
Por cierto, he tenido la suerte de vivirla y contarla en el Twitter de EL PAÍS.
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9 abr 2010
Gracias de nuevo, Tom Watson
Tom Watson es un tipo especial. El año pasado cuando hizo una primera gran jornada en el Open Británico todo el mundo dudaba de la posibilidad de que llegase arriba el domingo. Su edad, 59 años, se lo impedía, a priori. Pero resistió y en una lección de juego y maestría estuvo a punto de llevárselo.
Ahora, en el campo en el que más cuenta la experiencia, Watson ha estado líder del Masters de Augusta durante mucho tiempo y al final ha terminado segundo con cinco bajo par, su mejor resultado en 20 años, sólo superado por Fred Couples, que ha terminado con -6.
Ha habido al final cuatro hombres mayores de 50 años, cuatro hombres del Champions Tour por debajo del par. Todos ellos, ex campeones en Augusta: Sandy Lyle (1988), Bernard Langer (1985 y 1993) y los ya nombrados Couples (1992) y Watson (1977 y 1981). Increíble primera jornada.
Por cierto, he tenido la suerte de vivirla y contarla en el Twitter de EL PAÍS.
Ahora, en el campo en el que más cuenta la experiencia, Watson ha estado líder del Masters de Augusta durante mucho tiempo y al final ha terminado segundo con cinco bajo par, su mejor resultado en 20 años, sólo superado por Fred Couples, que ha terminado con -6.
Ha habido al final cuatro hombres mayores de 50 años, cuatro hombres del Champions Tour por debajo del par. Todos ellos, ex campeones en Augusta: Sandy Lyle (1988), Bernard Langer (1985 y 1993) y los ya nombrados Couples (1992) y Watson (1977 y 1981). Increíble primera jornada.
Por cierto, he tenido la suerte de vivirla y contarla en el Twitter de EL PAÍS.
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Increíble Tiger Woods
Ya lo decía Mickelson, Tiger Woods puede con cualquier circunstancia y lo ha demostrado hoy en su primera vuelta en el Masters de Augusta. El número uno del mundo, al que se ha visto más tranquilo y comedido, ha terminado con -4, que podrían haber sido más, como siempre ha sacando petróleo de los pares 5, dos eagles, y protagonizando la mejor jornada de jueves en sus 16 participaciones en el Masters. Hasta ahora nunca había bajado de 70. Qué grande, Tiger.
Los medios de EE UU, locos con la vuelta del ídolo, comparaban poco antes de las 19.42 la muchedumbre del tee del 1 con la que sigue a una visita del Papa. Tiger, que no es el sumo Pontífice pero a veces lo parece, ha pegado un segundo golpe en el hoyo nueve para salvar los árboles y llegar a green de dos que ha sido antológico. Sus tiros a green, en general, han sido muy buenos. También las salidas y la actitud. Ha fallado algún y ha cometido dos bogeys pero no todo iba a ser perfecto en su vuelta.
Eso sí, vuelve con galones y hasta la lluvia le ha respetado. A ver hasta dónde llega el sueño.
Consulta la clasificación completa y los horarios y emparejamientos de la segunda jornada.
Los medios de EE UU, locos con la vuelta del ídolo, comparaban poco antes de las 19.42 la muchedumbre del tee del 1 con la que sigue a una visita del Papa. Tiger, que no es el sumo Pontífice pero a veces lo parece, ha pegado un segundo golpe en el hoyo nueve para salvar los árboles y llegar a green de dos que ha sido antológico. Sus tiros a green, en general, han sido muy buenos. También las salidas y la actitud. Ha fallado algún y ha cometido dos bogeys pero no todo iba a ser perfecto en su vuelta.
Eso sí, vuelve con galones y hasta la lluvia le ha respetado. A ver hasta dónde llega el sueño.
Consulta la clasificación completa y los horarios y emparejamientos de la segunda jornada.
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8 abr 2010
Favoritos para el Masters: Tiger, Els, Leftie...
Llegó la hora de la verdad en la edición de 2010 del Masters de Augusta, una de las más esperadas de los últimos años merced a la vuelta de Tiger Woods, pero no sólo por eso, al menos eso queremos creer.
¿Es Tiger Woods realmente favorito? Algunos de los expertos del Confidencial de golf.com apostaban ayer por él, aunque movidos más por el deseo de espectáculo y épica que por un análisis lógico de las posibilidades. Eso es lo que hizo Álvaro Beamonte en el encuentro digital con los lectores de EL PAÍS que tuve ocasión de organizar y disfrutar. Y el resultado de ese análisis es: sí, puede hacer top ten casi sin querer pero ganar es muy complicado.
Ahora bien, Phil Mickelson, otro de los favoritos en cualquier apuesta y ganador en 2004 y 2006 lo deja claro: Tiger puede ganar en cualquier circunstancia y ya lo demostró en 2008 ganando el U.S. Open cojo.
Más favoritos: como ya hemos apuntado aquí, sigue sonando Fred Couples, 18 años después de su última victoria y el que es posiblemente el jugador del mundo más en forma: Ernie Els, al que los expertos estadounidenses defienden con fuerza.
Otros de la lista, sin olvidar que hace años que no gana un favorito: un Padraig Harrington siempre eficaz en los grandes, un Steve Stricker en el mejor momento de su vida, Anthony Kim si se mentaliza de que no hay que ir a por todas las banderas... veremos.
¿Es Tiger Woods realmente favorito? Algunos de los expertos del Confidencial de golf.com apostaban ayer por él, aunque movidos más por el deseo de espectáculo y épica que por un análisis lógico de las posibilidades. Eso es lo que hizo Álvaro Beamonte en el encuentro digital con los lectores de EL PAÍS que tuve ocasión de organizar y disfrutar. Y el resultado de ese análisis es: sí, puede hacer top ten casi sin querer pero ganar es muy complicado.
Ahora bien, Phil Mickelson, otro de los favoritos en cualquier apuesta y ganador en 2004 y 2006 lo deja claro: Tiger puede ganar en cualquier circunstancia y ya lo demostró en 2008 ganando el U.S. Open cojo.
Más favoritos: como ya hemos apuntado aquí, sigue sonando Fred Couples, 18 años después de su última victoria y el que es posiblemente el jugador del mundo más en forma: Ernie Els, al que los expertos estadounidenses defienden con fuerza.
Otros de la lista, sin olvidar que hace años que no gana un favorito: un Padraig Harrington siempre eficaz en los grandes, un Steve Stricker en el mejor momento de su vida, Anthony Kim si se mentaliza de que no hay que ir a por todas las banderas... veremos.
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7 abr 2010
David Duval, de vuelta al Masters
Sí, es uno de nuestros jugadores preferidos y nos hemos alegrado y hemos vibrado con su vuelta al buen juego, aunque no al nivel que le hizo número uno del mundo, pero qué quieren que les diga, cada uno tiene sus debilidades.
El caso es que David Duval está de nuevo en el Masters, al que no acudía desde 2006 cuando falló el corte por cuarta vez en cuatro años. Y lo hace a pesar de ser el número 110 del mundo y gracias a su gran actuación en el U.S. Open del año pasado.
Vuelve tranquilo, consciente de su fama, que asegura que lleva bien y desesperado por la lentitud de la vuelta de prácticas. "Estoy cómodo, muy cómodo con lo que estoy haciendo ahora", ha asegurado en The Golf Channel. Lo celebramos.
Una buena noticia en lo que esperamos a los pares tres y a la cena de campeones. Y mañana, la hora de la verdad.
El caso es que David Duval está de nuevo en el Masters, al que no acudía desde 2006 cuando falló el corte por cuarta vez en cuatro años. Y lo hace a pesar de ser el número 110 del mundo y gracias a su gran actuación en el U.S. Open del año pasado.
Vuelve tranquilo, consciente de su fama, que asegura que lleva bien y desesperado por la lentitud de la vuelta de prácticas. "Estoy cómodo, muy cómodo con lo que estoy haciendo ahora", ha asegurado en The Golf Channel. Lo celebramos.
Una buena noticia en lo que esperamos a los pares tres y a la cena de campeones. Y mañana, la hora de la verdad.
Sillas plegables, azaleas y secretos en Augusta
Seguimos, encantados de la vida, publicando nuestra serie de artículos en EL PAÍS. En esta ocasión, un reportaje sobre las tradiciones, conocidas o no, del Masters de Augusta, con especial atención al público y al respeto reverencial por los jugadores y por el resto de espectadores.
Y mañana, traca final con un análisis del campo.
Y mañana, traca final con un análisis del campo.
6 abr 2010
Tiger Woods: el señor de los récords
Tal y como hice ayer, remito al artículo que hoy publico en EL PAÍS como parte de la cobertura sobre el Masters de Augusta. En este caso sobre un Tiger Woods dominador, de récord, distinto al que veremos en esta edición, pero siempre con los récords y los que aún puede batir como auténtica referencia.
Merece la pena.
Merece la pena.
Tiger con K.J. Choi y Kuchar, el jueves en el Masters
Al final, ni sus amigos Steve Stricker y Jim Furyk, ni amateurs... Tiger Woods se estrena en el Masters de Augusta con K. J. Choi y Matt Kuchar. Curiosamente, el coreano es uno de los que ha apuntado Álvaro Beamonte en el encuentro con los lectores de EL PAÍS como posible sorpresa. No tiene mala pinta.
Hay muchos otros emparejamiento interesantes, como el de Phil Mickelson con Y.E. Yang y Robert Allenby o el de Sergio García con Fred Couples y Shingo Katayama.
Hay muchos otros emparejamiento interesantes, como el de Phil Mickelson con Y.E. Yang y Robert Allenby o el de Sergio García con Fred Couples y Shingo Katayama.
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Disfrutando de la sabiduría y el saber estar de Beamonte
Hoy he tenido la oportunidad de conocer a mi admirado Álvaro Beamonte con motivo del encuentro digital que habíamos preparado dentro de la cobertura de EL PAÍS sobre el Masters de Augusta. No es sólo que Álvaro sea un crack en poder de conocimientos enciclopédicos sobre el golf, sobre todo el estadounidense, es que además es un tipo simpático, un caballero y alguien entregado a lo que está haciendo.
Me ha sorprendido el nivel de las preguntas, para que luego digan que los contenidos de ese tipo no interesan en España.
Hemos hablado de Tiger Woods, al que no ve con opciones para el triunfo final; del campo, sobre el que avisa de unos greenes rápidos, rapídisimos, pero con menos cambios o menos radicales de lo esperado; de las opciones de los españoles, pocas; de momentos históricos del torneo y de las nuevas promesas. Una maravilla.
Me ha sorprendido el nivel de las preguntas, para que luego digan que los contenidos de ese tipo no interesan en España.
Hemos hablado de Tiger Woods, al que no ve con opciones para el triunfo final; del campo, sobre el que avisa de unos greenes rápidos, rapídisimos, pero con menos cambios o menos radicales de lo esperado; de las opciones de los españoles, pocas; de momentos históricos del torneo y de las nuevas promesas. Una maravilla.
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5 abr 2010
Tiger Woods: "Nada ha cambiado"
"Nada ha cambiado, voy a salir e intentar ganar esto", ha asegurado Tiger Woods desde el Masters de Augusta en su esperadísima rueda de prensa. Algo más de 35 minutos de comparecencia en la que las preguntas sobre golf han tardado en llegar y, ya saben, sobre el resto ni opinamos ni comentamos: pasamos.
Tiger ha pedido respeto para sus compañeros, que en su mayoría han mostrado su solidaridad con el número uno, a los que han estado preguntando durante meses sobre él y espera que ahora que ya ha comparecido que les dejen "tranquilos y concentrados en lo suyo".
Tiger ha habladoo algo sobre su juego. Asegura que tratará de minimizar sus reacciones negativas y ser más respetuoso con el juego. Vuelve un Tiger más tranquilo y esperemos que igual de genial. A partir del jueves, la respuesta.
Tiger ha pedido respeto para sus compañeros, que en su mayoría han mostrado su solidaridad con el número uno, a los que han estado preguntando durante meses sobre él y espera que ahora que ya ha comparecido que les dejen "tranquilos y concentrados en lo suyo".
Tiger ha habladoo algo sobre su juego. Asegura que tratará de minimizar sus reacciones negativas y ser más respetuoso con el juego. Vuelve un Tiger más tranquilo y esperemos que igual de genial. A partir del jueves, la respuesta.
Llegó la hora: Tiger ya practica en Augusta
El mundo del deporte y especialmente el del golf miran estos días hacia esa pequeña y orgullosa localidad de Georgia donde Tiger Woods vuelve a los campos para demostrar, al menos eso esperamos, que es el mejor de todos los tiempos. Si ayer quienes le conocen dicen que estaba un poco nervioso, raro raro, ahora ya no hay lugar para las especulaciones: Tiger ya está practicando, para placer de los fans y delirio de los que no podemos verlo de tan cerca.
Las fotos, en la página especial que el Masters de Augusta dedica al regreso del número uno. A disfrutar.
Las fotos, en la página especial que el Masters de Augusta dedica al regreso del número uno. A disfrutar.
Cuatro nombres para el Masters: los españoles
Seguimos con los artículos que he publicado en EL PAÍS como parte de la cobertura del Masters de Augusta. En este caso, la parte de los españoles que aparece en el artículo de hoy. Espero que lo disfruten.
Severiano Ballesteros irrumpió en el golf europeo y mundial con un estilo único y una fuerza nunca vistas y en Augusta no podía ser menos. En 1980 se hizo con una victoria espectacular. Tras terminar la tercera jornada con siete golpes de ventaja sobre sus perseguidores, el de Pedreña envió la bola al agua en el hoyo 12 y tuvo serios problemas en el 13 pero a pesar de todo se impuso por cuatro golpes de ventaja.
La prensa estadounidense narró el triunfo con gran emoción y admiración. Su victoria le convertía en el primer europeo en ganar en Augusta y, con 23 años, en el jugador más joven de la historia en ganar dos grandes tras su triunfo en el Open Británico el año anterior.
La victoria en 1983 ante un gran Tom Watson no hizo sino confirmar la gran calidad de uno de los mejores golfistas de todos los tiempos.
José María Olazabal se ha impuesto en dos ocasiones. En la primera, en 1994, con dos golpes de ventaja sobre Tom Lehman. En la segunda, mucho más dramática, en 1999, dos por delante de David Love III y pocos meses después de que una grave lesión estuviese a punto de apartarle del golf para siempre. “Pensé que ya no volvería a jugar al golf”, aseguraba visiblemente emocionado desde la Casa Club del Augusta National poco después de recibir la chaqueta verde de manos de Mark O’Meara. Otra lesión, esta vez en el hombro, y los múltiples problemas de espalad que arrastra desde hace años le impedirán estar en esta edición. Ese mismo año de 1999, Sergio García, recibía el premio al mejor amateur tras clasificarse en 38º lugar.
Severiano Ballesteros irrumpió en el golf europeo y mundial con un estilo único y una fuerza nunca vistas y en Augusta no podía ser menos. En 1980 se hizo con una victoria espectacular. Tras terminar la tercera jornada con siete golpes de ventaja sobre sus perseguidores, el de Pedreña envió la bola al agua en el hoyo 12 y tuvo serios problemas en el 13 pero a pesar de todo se impuso por cuatro golpes de ventaja.
La prensa estadounidense narró el triunfo con gran emoción y admiración. Su victoria le convertía en el primer europeo en ganar en Augusta y, con 23 años, en el jugador más joven de la historia en ganar dos grandes tras su triunfo en el Open Británico el año anterior.
La victoria en 1983 ante un gran Tom Watson no hizo sino confirmar la gran calidad de uno de los mejores golfistas de todos los tiempos.
José María Olazabal se ha impuesto en dos ocasiones. En la primera, en 1994, con dos golpes de ventaja sobre Tom Lehman. En la segunda, mucho más dramática, en 1999, dos por delante de David Love III y pocos meses después de que una grave lesión estuviese a punto de apartarle del golf para siempre. “Pensé que ya no volvería a jugar al golf”, aseguraba visiblemente emocionado desde la Casa Club del Augusta National poco después de recibir la chaqueta verde de manos de Mark O’Meara. Otra lesión, esta vez en el hombro, y los múltiples problemas de espalad que arrastra desde hace años le impedirán estar en esta edición. Ese mismo año de 1999, Sergio García, recibía el premio al mejor amateur tras clasificarse en 38º lugar.
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Masters de Augusta: cuatro nombres para una historia
Ahora sí me van a perdonar la autocita, pero es que todo lo que podía contar está ya en el artículo que hoy publico en EL PAÍS, así que aquí o dejo. Como es un poco largo, dejo la parte de los españoles para un segundo post. Espero que les guste.
El Masters de Augusta es un torneo de sueños, símbolos, tradiciones y espectáculo, una extensa e inabarcable galería de imágenes que han marcado la historia del golf y del deporte mundial. Cuatro de ellas, protagonizadas por cuatro grandes nombres pueden servir para resumir el espíritu del único grande que se juega siempre en el mismo campo: el paradisíaco Augusta National.
En la primera, en 1934, un Bobby Jones ya retirado tras ganarlo todo en un golf dominado por el amateurismo y su amigo Clifford Roberts envían cartas a discreción para conseguir socios para su nuevo club, una antigua plantación en Georgia en la que Jones y el diseñador Alister Mac Kenzie crearon un lugar sin igual, tal y como cuenta el apasionante libro de David Bowen Making The Masters. Eran los tiempos duros de la Depresión y nadie podía imaginar hasta dónde iba a llegar el Masters, que realmente no recibió ese nombre, que Jones consideraba pretencioso, hasta la quinta edición, en1939.
Un gran salto en el tiempo nos lleva hasta la segunda imagen, máxima expresión del cambio que ha experimentado el golf y con él el Masters de Augusta. De la modesta bolsa de premios recaudada entre los 76 socios iniciales en la primera edición a los millones de dólares en premios de la era Tiger Woods, quien en 1997 y con solo 21 años conmocionaba al mundo del golf tras hacerse con la victoria, convertirse en el jugador más joven en ganar un grande, batir el récord de golpes (270, 18 bajo par) y ganar por la mayor diferencia de la historia (12 sobre un atónito Tom Kite). Y aún más increíble: en los primeros nueve hoyos del torneo Tiger acumulaba cuatro golpes sobre el par.
El número uno del mundo volvería a ganar en 2001, 2002 y 2005, tras un play off con Chris di Marco y después de protagonizar algunos de los mejores golpes jamás vistos. Su reaparición en la edición de este año, anunciada después de meses de especulaciones, no parece casual.
Pero si este torneo tiene la credibilidad y el prestigio que tiene es gracias a dos campeones que han dejado una marca indeleble en la historia del Masters: Jack Nicklaus y Arnold Palmer. Tercera fotografía: Nicklaus se dirige al green del 18 para ganar en 1986 su sexto Masters a los 46 años, lo que le convierte en el reverso de Tiger, el campeón de más edad de la historia al imponerse por un golpe a Tom Kite, de nuevo, y a Greg Norman, siempre a las puertas. Hacía 23 años que había ganado por primera vez en Augusta. Otra vez caminos cruzados: Nicklaus, que se había impuesto ya en cinco ocasiones, alcanzaba los 18 grandes ganados, una marca que sólo Tiger Woods (14) puede ahora superar.
Y frente a Tiger, siempre, Phil Mickelson. Después de estar incontables veces cerca de este y otros grandes, el californiano ganó su primer major en Augusta National en 2004, para repetir en 2006. En aquella ocasión con Tiger como defensor y como el encargado de ponerle la chaqueta verde a Leftie ante las suspicacias generalizadas. En 2005, la situación se dio a la inversa, puro espectáculo entre dos hombres que se disputan el corazón de los estadounidenses.
Palmer, la televisión y las masas
Cuarta y última instantánea de esta somera historia del Masters. 1958, el año en el que el periodista de Sports Illustrated Herbert Warren Wind da nombre al Amen Corner (hoyos 11,12 y 13) a partir de una canción de jazz que luego se comprobó no existía como tal. Un año sin el que no se podría entender el golf como deporte profesional y de masas y todo gracias a la figura agresiva, elegante y decidida de un joven Arnold Palmer, quien en ese año conquistaría el primero de sus cuatro títulos en el Augusta National, daría lugar a la creación de la legendaria Arnie’s Army y se convertiría gracias a su perfecta sintonía con la televisión, que hacía sólo tres años que había llegado al Masters, en el icono de este deporte y en el jugador más popular hasta la llegada, otra vez, de Tiger.
En el ya legendario hoyo 12, par tres, con el temido arroyo Rae protegiendo el green, Palmer jugó una segunda bola al creer que estaba en su derecho de dropar la original, que se había quedado embarrada y jugarla desde una posición más ventajosa. Los árbitros dieron la razón a Palmer y se lo comunicaron en el hoyo 15, ante la sorpresa y posterior hundimiento de su rival, Jack Venturi, quien no olvida la afrenta y en 2004, en un libro titulado Gettin Up& Down aún recuerda el episodio y asegura que Palmer actuó mal. Palmer, que cumplió durante años con otra de las grandes tradiciones del torneo, la de dar la salida de honor, jugó por última vez el Masters en 2004, con lo que llegaba a las 50 ediciones consecutivas.
Hablando de leyendas. El surafricano Gary Player se retiró en 2008 tras 52 participaciones en el torneo y tres victorias. Especialmente reseñable la de 1978 cuando, partiendo con siete golpes de desventaja en la última vuelta consiguió siete birdies en los últimos 10 hoyos para imponerse con una vuelta de 64 golpes. El Caballero Negro siempre dispuesto para el espectáculo.
Segundones sin remedio
Tom Kite fue testigo de excepción de la primera y la última exhibición de los dos mejores golfistas de todos los tiempos. Sin embargo, sus dos segundos puestos en 1986 y 1997 palidecen ante el drama que ha vivido el australiano Greg Norman en el Masters de Augusta, un torneo que se le ha escapado entre los dedos de todas las formas posibles.
En 1986 y viniendo desde atrás, el australiano consiguió cuatro birdies para llegar al último hoyo y necesitar el par para forzar el play off. No lo consiguió.
Al año siguiente, el Tiburón fue testigo de uno de los golpes más recordados en la historia del torneo: un chip de Larry Mize desde 40 metros en el desempate para hacer birdie y llevarse el Masters. Pero fue en 1996 cuando el drama alcanzó toda su dimensión: Norman partía el último día con una ventaja de seis golpes sobre el inglés Nick Faldo. Sin embargo, en una vuelta desastrosa, Norman firmó una tarjeta de 78 golpes, por los 65 de un gran Faldo, que se llevaba así su tercer título en Augusta. El australiano se ha quedado cerca en otras ocasiones, incluido un tercer puesto con partido estelar incluido en la victoria de Olazábal en 1999.
Hay otros cientos de grandes momentos más, como aquel famoso “golpe del que oyó hablar todo el mundo” de Gene Sarazen en 1935 para conseguir un albatross que le dio el torneo.
Pero ahora lo mejor es esperar a que llegue el jueves y empiece el espectáculo porque, como asegura el periodista de The Augusta Chronicle David Westin, “para un amante del golf, Augusta es como la Navidad”.
El Masters de Augusta es un torneo de sueños, símbolos, tradiciones y espectáculo, una extensa e inabarcable galería de imágenes que han marcado la historia del golf y del deporte mundial. Cuatro de ellas, protagonizadas por cuatro grandes nombres pueden servir para resumir el espíritu del único grande que se juega siempre en el mismo campo: el paradisíaco Augusta National.
En la primera, en 1934, un Bobby Jones ya retirado tras ganarlo todo en un golf dominado por el amateurismo y su amigo Clifford Roberts envían cartas a discreción para conseguir socios para su nuevo club, una antigua plantación en Georgia en la que Jones y el diseñador Alister Mac Kenzie crearon un lugar sin igual, tal y como cuenta el apasionante libro de David Bowen Making The Masters. Eran los tiempos duros de la Depresión y nadie podía imaginar hasta dónde iba a llegar el Masters, que realmente no recibió ese nombre, que Jones consideraba pretencioso, hasta la quinta edición, en1939.
Un gran salto en el tiempo nos lleva hasta la segunda imagen, máxima expresión del cambio que ha experimentado el golf y con él el Masters de Augusta. De la modesta bolsa de premios recaudada entre los 76 socios iniciales en la primera edición a los millones de dólares en premios de la era Tiger Woods, quien en 1997 y con solo 21 años conmocionaba al mundo del golf tras hacerse con la victoria, convertirse en el jugador más joven en ganar un grande, batir el récord de golpes (270, 18 bajo par) y ganar por la mayor diferencia de la historia (12 sobre un atónito Tom Kite). Y aún más increíble: en los primeros nueve hoyos del torneo Tiger acumulaba cuatro golpes sobre el par.
El número uno del mundo volvería a ganar en 2001, 2002 y 2005, tras un play off con Chris di Marco y después de protagonizar algunos de los mejores golpes jamás vistos. Su reaparición en la edición de este año, anunciada después de meses de especulaciones, no parece casual.
Pero si este torneo tiene la credibilidad y el prestigio que tiene es gracias a dos campeones que han dejado una marca indeleble en la historia del Masters: Jack Nicklaus y Arnold Palmer. Tercera fotografía: Nicklaus se dirige al green del 18 para ganar en 1986 su sexto Masters a los 46 años, lo que le convierte en el reverso de Tiger, el campeón de más edad de la historia al imponerse por un golpe a Tom Kite, de nuevo, y a Greg Norman, siempre a las puertas. Hacía 23 años que había ganado por primera vez en Augusta. Otra vez caminos cruzados: Nicklaus, que se había impuesto ya en cinco ocasiones, alcanzaba los 18 grandes ganados, una marca que sólo Tiger Woods (14) puede ahora superar.
Y frente a Tiger, siempre, Phil Mickelson. Después de estar incontables veces cerca de este y otros grandes, el californiano ganó su primer major en Augusta National en 2004, para repetir en 2006. En aquella ocasión con Tiger como defensor y como el encargado de ponerle la chaqueta verde a Leftie ante las suspicacias generalizadas. En 2005, la situación se dio a la inversa, puro espectáculo entre dos hombres que se disputan el corazón de los estadounidenses.
Palmer, la televisión y las masas
Cuarta y última instantánea de esta somera historia del Masters. 1958, el año en el que el periodista de Sports Illustrated Herbert Warren Wind da nombre al Amen Corner (hoyos 11,12 y 13) a partir de una canción de jazz que luego se comprobó no existía como tal. Un año sin el que no se podría entender el golf como deporte profesional y de masas y todo gracias a la figura agresiva, elegante y decidida de un joven Arnold Palmer, quien en ese año conquistaría el primero de sus cuatro títulos en el Augusta National, daría lugar a la creación de la legendaria Arnie’s Army y se convertiría gracias a su perfecta sintonía con la televisión, que hacía sólo tres años que había llegado al Masters, en el icono de este deporte y en el jugador más popular hasta la llegada, otra vez, de Tiger.
En el ya legendario hoyo 12, par tres, con el temido arroyo Rae protegiendo el green, Palmer jugó una segunda bola al creer que estaba en su derecho de dropar la original, que se había quedado embarrada y jugarla desde una posición más ventajosa. Los árbitros dieron la razón a Palmer y se lo comunicaron en el hoyo 15, ante la sorpresa y posterior hundimiento de su rival, Jack Venturi, quien no olvida la afrenta y en 2004, en un libro titulado Gettin Up& Down aún recuerda el episodio y asegura que Palmer actuó mal. Palmer, que cumplió durante años con otra de las grandes tradiciones del torneo, la de dar la salida de honor, jugó por última vez el Masters en 2004, con lo que llegaba a las 50 ediciones consecutivas.
Hablando de leyendas. El surafricano Gary Player se retiró en 2008 tras 52 participaciones en el torneo y tres victorias. Especialmente reseñable la de 1978 cuando, partiendo con siete golpes de desventaja en la última vuelta consiguió siete birdies en los últimos 10 hoyos para imponerse con una vuelta de 64 golpes. El Caballero Negro siempre dispuesto para el espectáculo.
Segundones sin remedio
Tom Kite fue testigo de excepción de la primera y la última exhibición de los dos mejores golfistas de todos los tiempos. Sin embargo, sus dos segundos puestos en 1986 y 1997 palidecen ante el drama que ha vivido el australiano Greg Norman en el Masters de Augusta, un torneo que se le ha escapado entre los dedos de todas las formas posibles.
En 1986 y viniendo desde atrás, el australiano consiguió cuatro birdies para llegar al último hoyo y necesitar el par para forzar el play off. No lo consiguió.
Al año siguiente, el Tiburón fue testigo de uno de los golpes más recordados en la historia del torneo: un chip de Larry Mize desde 40 metros en el desempate para hacer birdie y llevarse el Masters. Pero fue en 1996 cuando el drama alcanzó toda su dimensión: Norman partía el último día con una ventaja de seis golpes sobre el inglés Nick Faldo. Sin embargo, en una vuelta desastrosa, Norman firmó una tarjeta de 78 golpes, por los 65 de un gran Faldo, que se llevaba así su tercer título en Augusta. El australiano se ha quedado cerca en otras ocasiones, incluido un tercer puesto con partido estelar incluido en la victoria de Olazábal en 1999.
Hay otros cientos de grandes momentos más, como aquel famoso “golpe del que oyó hablar todo el mundo” de Gene Sarazen en 1935 para conseguir un albatross que le dio el torneo.
Pero ahora lo mejor es esperar a que llegue el jueves y empiece el espectáculo porque, como asegura el periodista de The Augusta Chronicle David Westin, “para un amante del golf, Augusta es como la Navidad”.
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